Con la aparición de la gripe porcina o virus H1N1, se ha propagado la idea de que éste forma parte de un nuevo virus modificado genéticamente para utilizarse como arma biológica. De hecho, algunos científicos así lo indican, aunque la OMS ha sido enfática en negarlo.

Desde un punto de vista objetivo, el virus de la gripe porcina no presenta la gravedad suficiente para generar la gran incertidumbre y terror que existe hoy en día en la sociedad (aproximadamente el 1.7% de la personas infectadas fallecen). Esto si lo comparamos con la viruela que alcanza la cifra del 70% de muertes, o el ántrax que sólo por contacto dérmico posee una letalidad del 20% y por respiratorio cerca del 90%.
¿Es posible que el virus H1N1 haya sido fabricado en un laboratorio? La respuesta es SI, ahora bien, que sea una posibilidad no quiere decir que sea la realidad. Los virus mutan con gran rapidez, y desde algún tiempo se había señalado que una sepa de influenza podría provocar una pandemia (aunque con características más catastróficas).
Si comenzamos a revisar las armas biológicas nos encontraremos con cifras nefastas. Por solo nombrar algunas, diferentes laboratorios militares guardan cepas de ébola, viruela, ántrax, peste, botulismo, y otras enfermedades altamente contagiosas y letales. El año 2001 se culpa a Bruce Edwards Irvins, un microbiólogo investigador del Ejército de los Estados Unidos, del envío de ántrax a diferentes congresistas y reporteros (nunca se supo si fue él, ya que fue encontrado muerto tiempo después).
Sin embargo, es importante destacar, que si bien, las armas biológicas son utilizadas para causar grandes estragos en el enemigo, hoy en día han demostrado ser muy útiles para reactivar la economía.
Los laboratorios farmacéuticos obtienen extraordinarios beneficios. En 2001 Bayer poseía el monopolio del medicamento para tratar el ántrax (ciprobay), sus acciones subieron a las nubes luego del atentado de las torres gemelas. Canadá quiso eliminar la restricción de las patentes contra la farmacéutica, pero luego de acuerdos monetarios logrados tras bambalinas Bayer sigue siendo el único fabricante.
Hoy en día el medicamento en medio de la polémica es el reconocido Tamiflú del laboratorio Roche.
Tamiflu es un medicamento útil para otras patologías como la gripe Aviar, el Sindrome Respiratorio Agudo (SARS), o la influenza estacional. La patente de este medicamento ha sido prolongada hasta el año 2016 en algunos países (como Estados Unidos), por lo que es el único en el mercado. Sin embargo, Chile es un país que no cumple con las patentes, con lo cual ya han aparecido medicamentos de marca que poseen Oseltamivir, e incluso hace poco se aprobó la distribución y expendio de un genérico.
Desde un punto de vista personal, no considero al virus H1N1 como un arma biológica, es más bien otro instrumento utilizado para activar la economía.

