En general, las primeras dosis de las vacunas para los perros deben aplicarse al finalizar el destete, alrededor de seis semanas después del nacimiento, cuando el animal comienza a desarrollar inmunidad propia. Debemos asegurarnos que estén en buen estado de salud, sin fiebre y sin parásitos.
Tanto gatos como perros necesitan vacunas de seguimiento en las semanas subsiguientes.
La vacuna contra la rabia que se administra a los tres meses de vida y posteriormente al año o a los tres años, dependiendo de la vacuna, no es la única que necesitan las mascotas. No existe ningún tratamiento para la rabia una vez que se han presentado los síntomas. En estos casos, el animal afectado está condenado a la muerte.
Los perros deben ser vacunados contra el moquillo o dispemper enfermedad produce vómitos, diarreas, dificultades respiratorias graves y afecciones neurológicas. La única forma comprobada de prevenir el moquillo consiste en vacunar al cachorro contra la enfermedad.
Es muy importante que sea el veterinario quien decida cuándo se debe aplicar la vacuna y qué tipo de vacuna se debe utilizar.
Atención con la Parvovirosis o parvovirus que ataca el sistema inmunitario, impidiendo la absorción de nutrientes. y puede afectar el músculo cardíaco en cachorros muy jóvenes. El parvovirus se transmite mediante las heces de perros infectados. Por lo que insistimos en la higiene de la mascota y de su entorno

Muchas personas vacunan a sus animales cuando son jóvenes, pero no continúan con las vacunas de seguimiento cuando envejecen lo que aumenta el riesgo de contagios a pesar de las medidas preventivas.
A los gatos tambien se les debe vacunar contra una serie de enfermedades virales. Éstas incluyen la parvovirosis felina: provoca diarrea, vómitos y deshidratación en los pequeños
La rinotraqueitis infecciosa causa severos cuadros respiratorios, mientras que la calicivirosis provoca úlceras en la lengua, paladar y cavidad nasal.
Hay otras patologías graves prevenibles con inmunización: el virus de la leucemia felina, y el virus de la inmunodeficiencia felina (VIF), causada por un retrovirus que ataca el sistema inmunológico.
Se debe asimismo prestar mucha atención a los parásitos de perros y gatos. Entre los parásitos externos más conocidos están las garrapatas y las pulgas, que se alimentan de la sangre de los animales, a los cuales debilitan y a los que pueden transmitirles enfermedades
Los parásitos internos causan aun mayores problemas: provocan diarreas, anemia y pérdida de peso. Inicialmente, tanto gatitos como cachorros deben ser desparasitados al mes y medio de vida y luego periódicamente, según las indicaciones del veterinario tratante.
Esperamos que esta información les ayude a cuidar de manera responsable de sus mascotas

