Los principales usos terapeuticos de la salvia officinalis son :
Tonificante del sistema nervioso:
Posee una leve acción estimulante sobre las glándulas suprarrenales. Conviene usarla en estados de depresión, astenia, hipotensión, temblores, vértigos, y otras manifestaciones de desequilibrio neurovegetativo.
Exceso de sudoración:
Es quizá la planta de mayor acción antisudorífica que se conoce, lo que la hace presente en muchos desodorantes “naturales” de venta en herboristerías.
Reduce la transpiración excesiva, especialmente por la noche, en caso de enfermedades infecciosas, de tuberculosis y de ciertas afecciones degenerativas. Es también febrífuga.
Afecciones bucofaríngeas:
Por su acción astringente y antiséptica se usa con muy buenos resultados en caso de gingivitis (inflamación de encías), llagas, amigdalitis y faringitis. En gárgaras calma el picor de garganta y la tos de los fumadores.

Diabetes:
Ofrece una probada acción hipoglicemiante que permite reducir la dosis de medicamentos antidiabéticos.
Afecciones digestivas:
Es digestiva y carminativa, por su acción antiespasmódica y antiséptica contribuye a calmar vómitos, o sea Tonifica el aparato digestivo Antidiarreico, diarreas y dolores en cólicos abdominales. Ejerce un efecto colerético (producción de bilis), descongestionando el hígado y favoreciendo la digestión
Afecciones de la piel:
Desinfecta y cicatriza. Es útil en heridas, furúnculos, abscesos y picaduras de insectos. Los baños de salvia contribuyen a la belleza del cutis.
Se recomienda tambien en caso de vaginismo y frigidez por su facultad de favorecer el equilibrio hormonal.

