El aumento de las temperaturas puede afectar a la salud de la población, produciendo efectos no deseables: deshidratación, calambres, agotamiento, y golpes de calor que pueden causar incluso la muerte.
No obstante se puede prevenir la aparición de estos problemas, siguiendo unas sencillas recomendaciones.
Bebe frecuentemente agua o líquidos sin esperar a tener sed, salvo si hay contraindicación medica.
Evita las bebidas alcohólicas, las muy azucaradas, el te y el café.
Haz comidas ligeras que te ayuden a reponer las sales perdidas por el sudor (ensaladas, frutas, verduras, jugos…)
En el exterior protégete del sol: busca la sombra, cúbrete la cabeza, usa ropa ligera y de colores claros y un calzado fresco, cómodo y que transpire.
Cuida tu piel con protectores solares adecuados y utiliza lentes con filtro ultravioleta.

El sombrero de ala ancha es una buena alternativa en caso de alergias o de no disponer de protectores solares.
Reduce las actividades físicas intensas al aire libre durante las horas mas calurosas aun así extrema las precauciones.
En casa, baja las persianas o mantén las cortinas sin descorrer cuando el sol incida directamente sobre las ventanas y no las abras cuando la temperatura exterior sea alta.
Refresca el ambiente con ventiladores y sistemas de refrigeración, siempre con un uso racional de los mismos.
Algunos grupos de población son más sensibles a las altas temperaturas y requieren un mayor seguimiento de las medidas de protección:
Niños menores de 4 años:
Cuida de que beban mucho líquido, refréscales con frecuencia y vísteles con ropas claras y ligeras. No los dejes nunca solos en vehículos al sol.
Ancianos, sobre todo los que viven solos o son dependientes:
Pueden tener dificultades en adoptar medidas protectoras, por lo que deberían ser visitados, al menos, una vez por día, por un miembro de la familia, amigo, vecino y en algun caso será necesario solicitar la colaboración de los servicios sociales.
Personas con enfermedades crónicas o que toman medicación: Es importante que sigan con su medicación habitual, no se automediquen y que consulten a su medico sobre las medidas complementarias a adoptar en su caso.
Personas que realizan esfuerzos físicos en el exterior (tanto trabajo como deporte):
Deberían reducir la intensidad de su actividad en las horas mas calurosas, beber líquidos frecuentemente y protegerse del sol directo sobre el cuerpo y cabeza.

