Una hora respirando en un ambiente cargado de humo de tabaco equivale a fumar 3 cigarrillos.
Los niños, las embarazadas, las personas mayores y aquellas que tienen problemas cardíacos o respiratorios son quienes más tienen que evitar vivir o trabajar en ambientes con humo de tabaco.

Los niños que viven en ambientes con humo de tabaco tienen más probabilidades de padecer infecciones respiratorias como neumonía, bronquitis, bronquiolítis y asma, así también otitis aguda, caries infantil y muerte súbita del lactante.
Las embarazadas deben evitar los ambientes con humo de tabaco, ya que influye negativamente en la salud del feto.
Productos químicos que provocan cáncer y que se encuentran en los ambientes con humo de tabaco.
- Formaldehído: producto ocupado en los embalsamamientos.
- Benceno: contenido en las gasolinas.
- Polonio 210: radioactivo.
- Cloruro de vinilo: producto contenido en las tuberías.
Gases venenos que pueden provocar la muerte y/o afectar a la función cardiaca y respiratoria.
- Ácido cianhídrico. Ocupado en la fabricación de armas químicas.
- Butano. Gas combustible usado en la cocina y en encendedores.
- Amoníaco. Limpiador de grasas.
- Tolueno. Disolvente.
- Monóxido de carbono. Gas emitido por los tubos de escape.
Metales tóxicos. Pueden provocar cáncer, la muerte o dañar el cerebro o los riñones.
- Cromo. Contenido en el acero
- Plomo. Componente de las pinturas.
- Cadmio. Utilizado en la fabricación de pilas.
- Arsénico. Usado en pesticidas.

