¿Cómo se prepara el miso?

El miso o pasta de soja fermentada y salada se introdujo en el mundo occidental en los años sesenta. Sus orígenes se remontan al siglo VII, cuando unos monjes budistas lo llevaron desde China a Japón, donde se bautizó con el nombre que se conoce actualmente: miso ‘fuente del sabor’.

tres clases de miso

Es habitual encontrar  tres clases de miso:

  • Miso de soja (hatcho)
  • Miso de soja y arroz (komé, con arroz blanco; y guenmai, son arroz integral)
  • Miso soja/cebada (mugi)

La base del miso es la soja amarilla, es decir la verdadera soja. Tras su cocción, se cultiva el koji, un cereal previamente inoculado con un fermento especifico importado de Japón: Aspergillus oryzae Aspergillus sojae. Este fermento, ávido de azúcares, se implanta mejor en un cereal rico en almidón que en la soja. El miso se pone a envejecer en toneles a presión durante un período que oscila entre uno y quince meses, según las variedades. La sal controla el medio bacteriano y determina el tiempo de fermentación.

Mezcla: el miso de cebada de dos años contiene un 50%-55% de soja cocida  un 20-30% de koji, un 12% de sal, un 5% de miso importado de Japón y un 4% de agua. El miso japonés permite regularizar el sabor a lo largo de las distintas producciones. Las otras variedades de miso menos saladas contienen mayor cantidad de koji y azúcares,

Vertido: la mezcla se vacía en enormes toneles. Un tonel  se llena a los siete ciclos de producción, en tres o cuatro semanas. Durante este tiempo se intercala la  producción de koji de cebada y koji de arroz.

Envejecimiento: cuando el tonel esta lleno, se espolvorea la superficie de miso con una capa de sal, para evitar la penetración de bacterias del aire, y se recubre con un plástico. Finalmente, se pone una tapa de madera con un peso encima. Al expulsarse el aire de esta manera, a presión, se previene cualquier fermentación aerobia y el miso fermenta ahora de forma anaerobia, la fermentación es acelerada en verano y mas lenta en invierno, por lo que deben pasar dos veranos para que alcance su plena madurez.

Se venden normalmente en bolsas de plástico, importadas de Japón, que han experimentado una pasteurización que les proporciona una gran estabilidad y una buena conservación. No han perdido su sabor ni valor proteíco, pero sí su riqueza enzimática y sus valiosos microorganismos.

Contiene enzimas que ayudan a  la digestión, suministra carbohidratos, proteínas, lípidos y minerales. El miso sin pasteurizar reconstituye la flora intestinal que ha sido deteriorada por productos químicos, especialmente antibióticos, y dietas ricas en azúcar y carnes. Por su sabor es ideal para preparar sopas, pates, ensaladas y verduras.

Para conservar sus propiedades es necesario no hervirlo.




Beneficios del Tai-Chi

Durante la práctica del milenario Tai-Chi se da una estrecha relación entre la flexibilidad y la estabilidad, la respiración, la continuidad y la fluidez de movimiento. La perfecta armonía entre todos estos factores hace resaltar los beneficios del Tai-Chi sobre la tonicidad y la motricidad. Los movimientos parten desde la cintura donde esta situado el centro de gravedad del cuerpo y poco a poco se va alcanzando un mayor equilibrio físico y mental.

La practica del Tai-Chi ayuda progresivamente a sentir la unión entre relajación y estabilidad en el movimiento, contribuyendo a un mejor empleo y a un control mas consciente de la energía interna.

Tai-Chi

Este arte inigualable cumple una función terapéutica muy eficaz para prevenir las enfermedades conservando y vigorizando la salud y puede ayudar a numerosas personas a descubrir una nueva comprensión de la unidad del cuerpo y el espíritu. Su práctica regular garantiza progresivamente un equilibrio psicosomático, logrando una mayor armonía con uno mismo y con nuestro entorno, permitiendo remediar los desequilibrios emocionales.

El Tai-Chi es el arte de la acción. Su práctica desarrolla una energía que progresivamente se refina y aumenta con la capacidad  de estar activo con atención flexibilidad y calma. Esta armonización aumenta con la práctica y cada uno desarrolla en si mismo el arte de la acción que se manifiesta no solo en el ejercicio especifico, sino también en la vida cotidiana.

La influencia del Tai-Chi sobre el sistema nervioso es tan tangible como obvia. La tonificación equilibrada del sistema nervioso central por la realización unificada de los movimientos, ejerce un efecto sumamente benéfico sobre el conjunto del cuerpo. Esta relación entre el sistema nervioso central y la motricidad, favorece la capacidad de la atención, la calma y la movilidad.

Los movimientos circulares realizados sin rupturas activas y fortalecen la circulación de la sangre, regulan la presión arterial y favorecen la regeneración de células. La respiración abdominal tiene un gran valor terapéutico. En la practica el abdomen esta flexible y el pecho relajado, convirtiendo la respiración en profunda, lenta, uniforme y suave, aportando un mayor equilibrio en el funcionamiento intestinal y la respiración abdominal relaja el estómago.




Los efectos terapéuticos del Tai-Chi

En una sesión de Tai-Chi se realizan ejercicios de calentamiento y estiramientos suaves que nos van  proporcionando flexibilidad de una forma gradual. Los ejercicios de respiración incrementan la ventilación de los pulmones permitiendo al organismo liberar de forma más eficiente las tóxinas y generar mas energía  beneficiando con esto a nuestro corazón.

 Efectos terapeuticos del Tai-Chi

  • Estos ejercicios están especialmente indicados para personas que padecen asma o en casos de tabaquismo.
  • El Tai-Chi se caracteriza por la realización de movimientos de torsión que refuerzan los tendones, las articulaciones y la estructura ósea, por lo que esta indicado en casos de artrosis.
  • Se realiza un trabajo constante de los músculos de la espalda y de la columna vertebral con lo que se puede hacer frente a lesiones como hernias discales y lumbalgias.
  • La práctica de la relajación de hombros y cuello alivia los dolores provocados por las contracturas musculares, que en estas zonas pueden producir mareos y cefaleas.
  • Efectúa un masaje suave de todos los órganos internos y de las capas de músculos y tejidos conjuntivos que reactiva el metabolismo.
  • Desarrolla la capacidad de trabajar concentrados sin tensión, ya que después de la práctica estaremos descansados y relajados, completamente revitalizados.
  • La práctica de la relajación nos enseñara a reconocer y liberar la tensión que acumulamos día a día y con la que convivimos sin ser conscientes de ello.

El hecho de que se trate de un arte marcial nos permitirá disponer de un guión sobre el que avanzar en un continuo desafío, al tiempo que mejora nuestro estado de salud. Poco a poco nos introduciremos en los conceptos de la filosofía oriental que nos conducirán por el camino de la longevidad basada en el cultivo de nuestra energía.