Homeopatía para tratar la gripe y resfrío: Nux vomica y Sanguinaria

Nux vomica

Este remedio esta a menudo indicado desde el principio para la gripe si el enfermo se enfrió sobre todo por un tiempo seco y frío.

Más tarde la indicación persiste cuando hay gran “frilosidad” con escalofrío al menor movimiento y tan pronto como se destapa, aunque sea un poco, aparece un nerviosismo impaciente; dolores lumbares que le obligan a volver a sentarse en su cama; estado digestivo con náuseas, vómitos ácidos, estreñimiento con necesidades falsas; cabeza dolorida, cerebro magullado con sensación de un clavo hincado; coriza seca con nariz obstruida, o bien fluyente por el día y seca por la noche; tos seca con prurito en la laringe y que causa dolor del abdomen.

Nux vomica es el remedio de la gripe ligera en los enfermos nerviosos espasmódicos, irritables e impacientes, acostumbrados a los excitantes, especias, café etc.

Lo indispensable de la indicación de Nux vomica comprende: hipersensibilidad al frío, el nerviosismo irritable, el estado de dispepsia aguda y de espasmo gastrointestinal.

 

Sanguinaria

 

Este remedio, esta indicado, cuando en la gripe simple  hay coriza con derrame mucoso abundante, quemaduras en las ventanas nasales, irritación faríngea ardiente, tos con cosquilleo detrás del esternón, sibilante, que acaba en eructos; dolor de cabeza migrañoso, más a menudo del lado derecho y que va del occipucio hasta la parte superior de la órbita; fiebre que viene con bocanadas congestivas con color rojo ardiente de las mejillas, en placas ardientes, calor de las palmas de las manos, sed insaciable.

Si hay supresión de fenómenos de catarro respiratorio con aparición de diarrea, la indicación se vuelve completamente precisa.

Anotemos por fin que Sanguinaria conviene a la complicación gripal que se manifiesta por la bronquitis fétida o la gangrena pulmonar; la tos provoca entonces un aliento horriblemente fétido.

Lo indispensable de la indicación de Sanguinaria consiste en: cefalea migrañosa, gran irritación faringo-laríngea, mejillas enrojecidas y palmas de las manos ardientes.

 




¿Cómo mejorarse de una gripe usando homeopatía?

Existen varias alternativas para prevenir y proteger a su familia durante el invierno. Los métodos que mencionaremos, enfocan el problema de las enfermedades virales bajo los conceptos de prevención  tratamiento y recuperación. La idea es ampliar y apoyar los elementos que se conocen de manera tradicional para el tratamiento de estas afecciones.

Medicamentos Homeopáticos utilizados en cuadros gripales

Para comenzar debemos  recurrir a los medicamentos indicados en cuadros agudos, que actúan en el momento de la invasión febril, antes de la manifestación de los síntomas característicos de la gripe: Aconitum, Ferrum phosphoricum, Belladonna, Nux vomica o Camphora.

Influenzinum: Este medicamento  se prepara a partir de de cultivos de dos clases de virus (3 partes de virus asiático y una de virus europeo). Se utiliza  para la prevención y tratamiento de la gripe, el resfrío común y para los trastornos consecutivos a estas patologías. Es también conocida como “la vacuna homeopática”. Ha dado mejores resultados para prevenir el contagio en familias donde hay un miembro enfermo de gripe.

 

Si  estamos al comienzo de la enfermedad y los síntomas son los indicados es necesario utilizar Oscillococcinum. Si la enfermad está más avanzada, se dará preferencia a Pyrogenium que es un remedio que ya ha sido experimentado y presenta muchos síntomas comunes a todas las epidemias de gripe A.

Posterior al estado gripal/ viral, será preciso  administrar los siguientes medicamentos homeopáticos: Tuberculinum, Influenzinum polyvirus o Influenzinum asiaticum según la epidemia.

En términos más específicos diremos que el cuadro gripal se caracteriza por un estado febril  más o menos irregular; cefaleas diversas, sobre todo frontales y occipitales,  inflamación catarral de la naso faringe, de la laringe y de la tráquea;  astenia gastrointestinal con lengua saburral;  gran depresión general acompañada de un cansancio profundo y doloroso de todo el organismo con manifestaciones reumatoides muy variables en la localización y en la forma.

A este conjunto de síntomas, se indican  los siguientes medicamentos:

Bryonia, Eupatorium perfoliatum, Gelsemium, Rhus toxicodendron y Rhus radicans. Estos son los remedios de mayor  importancia y que se utilizan con mayor frecuencia.

Los remedios siguientes, están menos indicados, aunque son muy útiles si están bien repertorizados: Apis, Arsénicum Iodatum, Baptisia, Causticum, Mercurius solubilis, Nux vómica, Sanguinaria.

En publicaciones posteriores analizaremos en detalle estos medicamentos, de manera de que conoscamos los cuadros gripales especificos a los cuales pueden aplicarse.




Cómo soportar condiciones extremas de frío

En condiciones normales nuestro cuerpo se mantiene a 37º C a base de intercambiar calor de forma constante con el exterior. Cuando lo que recibimos y lo que despedimos está en equilibrio, tenemos la sensación de confort.

Para ayudar a que se produzca ese equilibrio tenemos que recordar como trasmitimos energía y ayudar a controlar los elementos que más nos favorezcan. Evitar perder energía en invierno y mejorar la capacidad de enfriarnos en verano.

La ropa y el tipo de actividad que estemos desarrollando serán la primera y mejor herramienta para regular el confort. La ropa va a proteger al cuerpo del exterior en invierno de la misma forma que en verano tiene que ayudar a que evaporemos agua a
través de la piel. El tipo de comida y la actividad que hagamos va a ayudarnos tanto como la ropa.

Además de la ropa, la comida y la actividad, hay cosas de nuestro entorno que podemos aprovechar de forma natural para ayudar a mantener el confort.

Recomendaciones generales para el invierno

Debemos tener en cuenta que la cabeza es responsable de 40% de la pérdida de calor corporal.

Un gran porcentaje de la sangre fluye a través de la cabeza, la mayor parte simplemente circula bajo el cuero cabelludo. Además, los vasos sanguíneos de la cabeza, a diferencia de los vasos sanguíneos de los brazos, piernas y torso, no se contraen por efecto del frío. Este gran flujo sanguíneo, cercano a la piel, se enfría más fácilmente y cuando vuelve al cuerpo, enfría los órganos interiores por lo tanto usar gorro evita el enfriamiento corporal.

Los dedos de las manos tienen una relación volumen-superficie bastante alta, por lo que pierden calor fácilmente. Asimismo son los primeros en perder el flujo sanguíneo cuando el cuerpo contrae los vasos sanguíneos por efecto del frío. Usar guantes también evita el enfriamiento corporal

Ciertos medicamentos pueden interferir con los mecanismos de conservación de calor, normalmente porque impiden la vasoconstricción. Los antihistamínicos son particularmente sospechosos de este efecto.

El alcohol es un aliado del frío, puesto que provoca una dilatación de los vasos sanguíneos cercanos a la piel, facilitando el enfriamiento de la sangre e impidiendo que el cuerpo conserve el calor.

Si nos mantenemos aislados del viento, reduciremos drásticamente el enfriamiento por evaporación.

La actividad muscular genera calor. Por ello, una de las reacciones del cuerpo cuando se reduce la temperatura más allá de los límites tolerables es hacer temblar los músculos, los conocidos escalofríos, el castañeteo de dientes y los temblores incontrolables.
La actividad física moderada sin llegar a sudar profusamente como caminar, bailar o limpiar la casa nos mantendrán  a una buena temperatura corporal.