La soja es uno de los cereales preferidos por las multinacionales para el cultivo masivo, debido a su bajo costo y fácil producción. Además, han hecho enormes esfuerzos para incrementar su rendimiento mediante la manipulación genética.

Experimentos genéticos
El glifosato es un veneno para hierbas y plantas que mata la mayor parte de la flora. Los científicos introdujeron en la soja, mediante ingeniería genética, resistencia a este compuesto, creando la soja transgénica resistente al veneno más poderoso, de esta manera pueden fumigar indiscriminadamente las plantaciones de soja sin dañarla.
Fumigaciones que afectan a los trabajadores de estos cultivos como así también a la población circundante, sin mencionar a los consumidores finales de la soja en sus múltiples presentaciones.
La otra modificación que se encuentra en estado de investigación muy avanzada se refiera a producir una semilla de soja estéril, de esta manera los agricultores se ven en la obligación de comprar nuevas semillas para cada temporada, enriqueciendo aun más a las transnacionales que les venden el producto.
Al consumir la soja y sus derivados prefiera siempre los de cultivo ecológico certificado por alguna autoridad competente, de esta manera nos aseguramos no solo consumir un producto libre de tóxicos sino también ayudamos indirectamente a los pequeños agricultores que han resistido estoicamente ”el embate del progreso” por mantener un cultivo limpio y dar trabajo a muchas familias.

