Si quieres contactarte para una Terapia con Flores de Bach, llámanos al teléfono móvil 09 98751103 de lunes a viernes de 11:00 a 19:00 horas.

La peligrosa costumbre de mezclar medicamentos y alcohol

Una consulta habitual de muchos pacientes, es si el medicamento que consume puede ingerirse con alcohol. La respuesta es NO, nunca se deben consumir los medicamentos con alcohol. En general se deben tomar con agua.* El consumo de medicamentos se debe separar de la ingesta de alcohol.

Exceso de alcohol La peligrosa costumbre de mezclar medicamentos y alcohol

Existen  medicamentos que presentan una contraindicación absoluta, y no se debe consumir alcohol mientras se encuentre en tratamiento, por lo que les daré mayor énfasis.

El alcohol etílico es una de las sustancias más consumidas en el mundo. Funciona como un psicoléptico capaz de unirse a los receptores depresores del sistema nervioso central (GABA), y que en dosis moderadas es un útil ansiolítico, produciendo relajación y desinhibición del individuo con una mayor capacidad para relacionarse.

Sin embargo, un mayor consumo de alcohol produce una pérdida gradual de la conciencia, pudiendo llegar a producir la muerte por depresión respiratoria.

Mirado desde el punto de vista fisiológico, el alcohol es capaz de producir cambios metabólicos importantes. En forma crónica funciona como un inductor enzimático, por lo que aumenta la eliminación de algunos medicamentos, como warfarina (anticoagulante oral), paracetamol, hipoglicemiantes orales y rifampicina (un antibacteriano). Pero pasando esta etapa,  se dañan las vías metabólicas del hígado, creando problemas de metabolización y un aumento de concentraciones plasmáticas de los fármacos, por lo que estos pueden llegar a dosis tóxicas.

El consumo ocasional por otra parte es capaz de producir la inhibición de otras vías por lo que se producen aumentos de concentraciones para otros fármacos, y potencian sus efectos secundarios. Ejemplos son las benzodiacepinas, fenobarbital, fenitoína, clorpromacina, clometiazol y ciclosporina.

Ahora bien, si analizamos el consumo de alcohol para algunos fármacos específicos, podemos encontrar interacciones importantes, y que se deben tener en cuenta. Por lo general, se consulta si el consumo de tal medicamento, puede tomarme con una copita de vino… siempre se responde NO, debido a una ética de autocuidado. Esto llega a ser molesto a veces, y la gente termina igual bebiendo la copa de vino.

Sucede muchas veces, que al no producirse un problema, se sigue con la práctica… llegando a relacionar la copita de vino con sustancias peligrosas. Es por esta razón que intentaré dar una guía de medicamentos que no deben relacionarse con el alcohol y las razones de ellos, y que pueda utilizarse de guía en caso necesario.

Primero, tenemos los fármacos depresores del sistema nervioso central, los que se potencian con el alcohol pudiendo producirse alteraciones psicomotoras relevantes; algunos son ansiolíticos, hipnóticos, opiodes o antihistamínicos. Además, se debe considerar la inhibición enzimática por lo que que hipnóticos y benzodiacepinas están contraindicados absolutamente. De hecho Marylin Monroe murió por el consumo de fenobarbital (antiepiléptico, hipnótico) con alcohol. Por esta razón evítense aquellos medicamentos de consumo masivo como; clorfenamina, clonazepam, alprazolam, diazepam, clorazepato, zolpidem, zopiclona, fenobarbital, difenhidramina, etc.

Por otro lado el alcohol aumenta el riesgo de lesiones de la mucosa gástrica y prolongar hemorragias, asi que se debe evitar con AINEs, ibuprofeno, diclofenaco, naproxeno, aspirina, etc. Pero en estos casos sí se puede tomar la copita de vino, no en exceso. Con paracetamol incrementa el potencial tóxico a nivel hepático, asi que cuidado los cirróticos o que posean problemas idiosincráticos hepáticos.

Automedicacion La peligrosa costumbre de mezclar medicamentos y alcohol

Por otro lado, tenemos aquellos medicamentos que inhiben las vias de metabolismo del alcohol, por lo cual aumentan la concentración de los aldehídos, estos son altamentes tóxicos y producen el conocido efecto Antabus o disulfiram (hay que evitar esta reacción, es altamente contraproducente), ya que se generan reacciones clínicas desagradables tales como náuseas, vómitos, sudoración y enrojecimiento de la cara, en un breve período de tiempo. Entre estos medicamentos están el disulfiram, algunas cefalosporinas de tercera generación (cefamandol, cefoperazona, cefotetán), la clorpropamida, el ketoconazol y el metronidazol.

*Sí, es un chiste farmacéutico =D