Para aquellas personas que han sufrido una adversidad o desgracia y encuentran difícil aceptarla sin queja o resentimiento. Juzgan la vida por los éxitos que aporta. Sienten que no han merecido una desgracia tan grande, que era injusto, y se vuelven amargados. A menudo se interesan menos y están menos activas en aquellas cosas de la vida que antes habían disfrutado.

Indicaciones: Sentimientos de amargura, autocompasión, resentimiento, injusticia y rencor. Víctimas del destino, tienen la sensación de haber sido engañados por la vida. La culpa de sus problemas siempre es de los otros. Ira contenida aunque discuten a menudo. Disfrutan contagiando tristeza.
Cualidad positiva: Esta flor otorga la capacidad de aceptar, de perdonar interiormente, de olvidar pasadas injusticias y disfrutar de la vida. Asumir la responsabilidad de las circunstancias de la propia vida de forma positiva y no culpar a los otros de sus dificultades.

