Para aquellas personas que son rápidas de pensamiento y acción, y que desean que todo se haga sin vacilación ni retraso. Cuando están enfermas, están ansiosas por una rápida recuperación. Les resulta muy difícil ser pacientes con las personas que son lentas, ya que lo consideran erróneo y una pérdida de tiempo, y se empeñarán en hacer que esas personas sean más rápidas en todos los aspectos. A menudo prefieren trabajar y pensar solas, ya que de esta manera pueden hacerlo todo a su propio ritmo.

Indicaciones: Impaciencia, aceleración. Irritación, tensión e intolerancia ante la supuesta lentitud de los otros. Imposibilidad de relajarse y falta de flexibilidad para adaptarse a un “ritmo más lento”. Actúan, piensan y hablan rápido. Tensiones mentales y agotamiento a causa de un elevado ritmo interior.
Cualidad positiva: Promueve la paciencia, la aceptación y un fluir con el ritmo de la vida y el de los otros. Comprensión y diplomacia. Paz interior.

