Hace unos días conversaba con una amiga sobre las aplicaciones de la energía solar en las ciudades modernas, sobre todo respecto al elevado costo inicial y que frena el interés por usar este tipo de tecnología. Claro, si pensamos en construcciones como el estadio que se construye en Taiwán, diseñada por el arquitecto japonés Toyo Ito en que todo el techo está hecho de paneles solares que le da energía al estadio y el barrio circundante queda con el 80% de su demanda eléctrica cubierta, sí diremos que estas opciones son temas de grandes inversiones a largo plazo.
Pero debemos reconocer el ingenio de Jon Böhmer que presentó al concurso FT Climate Change Challenge, organizado por el Foro del Futuro una cocina solar fabricada con dos cajas de cartón, una dentro de la otra, separadas por una capa de trozos de papel de periódico que sirve de aislante.
El interior está pintado de negro para favorecer la absorción del calor y de esta forma se hace hervir agua en una hora, no solo para esterilizarla, si no también para cocinar alimentos. Se espera que miles de personas se beneficien, ya que el costo total alcanza unos 4 euros; también por el ahorro de energía que supone, además de la mejora en las condiciones de salubridad al poder disponer de agua esterilizada para beber, ya que tendrá como destino paises en vías de desarrollo. Jon Böhmer gano 75.000 euros usando su ingenio.

