- Procura que la parte trasera del refrigerador esté limpia (si está sucia puede incrementar el consumo de energía eléctrica hasta en 15%).
- Mantén en buen estado las gomas de las puertas asegurando de esta manera que el frío no escape desde el interior.
- Coloca el refrigerador en un lugar ventilado, fresco y lo más lejos posible de fuentes de calor (hornos, radiadores, etc. o zonas donde le dé el sol frecuentemente)
- Espera a que los alimentos calientes se enfríen antes de guardarlos, abre y cierra la puerta rápidamente.
- Tenlo a una temperatura adecuada a tu necesidad mínima (cada grado menos aumenta 5% el consumo).
- El refrigerador no es un aparato de aire acondicionado, dejar la puerta abierta para enfriar el lugar en que se encuentra ubicado es una conducta irresponsable y poco práctica ya que al necesitar generar mas frío genera también más calor entrando en un círculo vicioso y de costo elevado.
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En los supermercados y centros de venta de alimentos los refrigeradores tienen puertas de vidrio. Elige el producto antes de abrir la puerta para evitar pérdidas de frío que pueden influir en la calidad del alimento almacenado y de paso ahorras energía.

