Si el estrés y otros problemas causados por un evento traumático afectan su vida, acudir a un terapeuta o sicólogo puede ser un muy paso importante para su recuperación. Pero usted puede tomar algunas medidas para potenciar el tratamiento que este siguiendo para superar este trastorno.
Algunas recomendaciones prácticas:
Siga las instrucciones de su terapeuta o del profesional de la salud que lo este tratando: Puede que suene reiterativo o lógico pero muchas personas se sienten impacientes por su recuperación y buscan aminorar los tiempos de tratamiento o no la siguen de manera adecuada. Debe considerar que puede tomar un tiempo el que sienta los beneficios de la terapia o medicamentos prescritos. Sin embargo la mayoría de las personas se recuperan. La curación no vendrá de la noche a la mañana; no se desespere ni abandone los tratamientos de manera brusca.
Cuide de sí mismo: Descanse lo suficiente, lleve una dieta balanceada, (frutas, verduras, probióticos etc) haga ejercicio y tómese el tiempo necesario para relajarse. Evite la cafeína y la nicotina; estas sustancias son altamente estimulantes y pueden empeorar la ansiedad.

No se automedique: Existen muchos medicamentos en el mercado, de fácil acceso que, si no son recetados por un especialista, pueden empeorar su condición. Lo mismo sucede con el alcohol o las drogas, que pueden ser maneras muy tentadoras para hacer frente a la ansiedad y preocupación. Adormecer sus emociones no es saludable y no eliminaran el problema real, obstaculizando además, un tratamiento eficaz.
Romper el ciclo de ansiedad y temor: Cuando usted se sienta ansioso, busque la manera de reorientar su atención. Haga una pausa mental, haga una caminata, respire profundamente y sonría. No importa que no tenga ganas, sólo el realizar la mueca le trasportará a un estado emocional positivo.
Hable con alguien: Manténgase conectado con el apoyo de su familia y el cuidado, amigos, líderes religiosos u otros. Usted no tiene que hablar de lo ocurrido si no lo desea. Situaciones como los terremotos permiten encontrar el tiempo para compartir con sus seres queridos quienes pueden ofrecer comprensión y apoyo. Considere la oportunidad de reafirmar lazos que tal vez tenía un poco olvidados. Hable con franqueza y pida ayuda si la necesita. De ser necesario considere un grupo de apoyo externo. Muchas comunidades tienen grupos de este tipo dirigidos a situaciones específicas.

